El parapente suele ser tan peligroso como el piloto colgado debajo del parapente. Los accidentes casi nunca ocurren. Los accidentes individuales a menudo son muy exagerados por los medios de comunicación. El número de accidentes en el tráfico de coches es significativamente mayor y hace tiempo que el parapente dejó de ser un deporte de alto riesgo.
No obstante en la Escuela Vasca de Parapente cuidamos con atención el estudio de las condiciones metereológicas antes de realizar cualquiera de nuestras actividades. Si no son 100% óptimas para la realización de la actividad con seguridad no volamos. Suena tajante pero así es, priorizamos la seguridad y el disfrute tanto de nuestros clientes como de nuestros pilotos.